Activistas como Ken López usan TikTok para combatir los bulos sobre la inmigración en el país norteamericano
En la era de las redes sociales, la lucha contra la actual situación de la deportación en Estados Unidos ha encontrado un nuevo campo de batalla: el mundo digital. Plataformas como TikTok, Instagram y Twitter se han convertido en herramientas fundamentales para informar, organizar y movilizar a comunidades migrantes. Ken López (@corpdaddykens en TikTok), creadora de contenido de 27 años de origen mexicano, es uno de los rostros visibles de este activismo en redes sociales.
La retórica de Trump y la necesidad de educar
Durante la presidencia de Donald Trump, la retórica antiinmigración llegó a niveles extremos. Con frases como “Cuando México envía a su gente, no está enviando a los mejores. No te están enviando a ti. Están enviando a personas que tienen muchos problemas, y esos problemas los traen con nosotros. Traen drogas. Traen crimen. Son violadores. Y algunos, supongo, son buenas personas“. Trump criminalizó a los migrantes, asociándolos con delincuencia y narcotráfico. Esto impulsó a López a usar TikTok como un espacio para contrarrestar estos discursos y educar a su comunidad.
En este sentido, lópez afirma: “Me cansé de toda la retórica de odio que Trump estaba difundiendo sobre los inmigrantes. Quería demostrar que la mayoría de nosotros no somos criminales. Solo queremos salir adelante“. Con más de 3.000 seguidores, su contenido no solo quiere desmentir estereotipos, sino que también proporciona información sobre derechos migratorios.
Una historia marcada por la migración
Para López, el tema de la migración no es solo una cuestión política, sino una experiencia personal. Nacida en la Ciudad de México, llegó a Estados Unidos buscando una vida mejor cuando tenía solo seis meses de edad, cruzando la frontera con documentación falsa, después de que su padre abandonara a la familia. “Mi abuela contrató a un extraño para que me llevara en avión a EE.UU. usando los documentos de otro niño, mientras mi madre cruzaba a pie, un viaje que le llevó un mes“, relata.
Desde pequeña, entendió las dificultades de los migrantes, especialmente el miedo constante a la deportación. A los 15 años, se enfrentó a una de las situaciones más difíciles de su vida cuando su madre fue obligada a quedarse en México durante un año tras una entrevista de inmigración en Ciudad Juárez. Además, explica:“Tuve que vivir sola con mi padrastro y no me permitieron decirle a nadie que estaba en EE.UU. Mi experiencia con el sistema fue dolorosa y moldeó mi compromiso de hablar al respecto“.
La era Trump y la criminalización de los migrantes
Durante la primera etapa de presidencia de Donald Trump (2017-2021), la política migratoria de EE.UU. se endureció de manera notable. Su administración implementó medidas como la política de “Tolerancia Cero”, que resultó en la separación de miles de niños de sus familias en la frontera. Además, intentó eliminar el programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia), lo que puso en peligro a cientos de miles de “dreamers”.

Por otro lado, Trump también restringió la posibilidad de solicitar asilo y promovía la narrativa de que los inmigrantes eran una “amenaza” para la seguridad nacional. Su política fronteriza de “Permanecer en México” obligó a miles de solicitantes de asilo a esperar sus audiencias en condiciones precarias al otro lado de la frontera. En este contexto, la información y el activismo digital se convirtieron en herramientas clave para defender los derechos de los migrantes.
TikTok como herramienta de resistencia
López eligió TikTok como su plataforma principal porque permite compartir información de manera rápida y directa. Su objetivo no es solo educar, sino también “combatir la desinformación”. “Quiero educar a las personas sobre sus derechos y alentarlas a defender sus comunidades. También espero combatir la desinformación sobre los inmigrantes compartiendo historias y realidades reales“, señala. Una de sus estrategias más llamativas es el reparto y uso de papeles rojos en sus videos, que llevan escritos los derechos de los migrantes que están siendo deportados por las nuevas políticas de Trump.
“Los papeles rojos representan los derechos de los migrantes que constantemente son recortados por políticas injustas“, explica. En estos vídeos, muestra cómo los inmigrantes pueden usar esas “red cards”, tarjetas que informan a los agentes de ICE sobre su derecho a no hablar bajo la Quinta Enmienda.
El acoso y la censura en redes
Como muchos otros activistas en redes sociales, López ha enfrentado ataques y censura. “Algunas personas racistas me han dicho que vaya a recoger fresas o a trabajar en el campo, lo que refleja su ignorancia sobre las contribuciones de los inmigrantes“, denuncia. También ha notado que en plataformas como Instagram, ciertos contenidos son suprimidos, mientras que en TikTok la información se difunde más libremente. A pesar del odio y la censura, sigue firme en su misión: “Es difícil, pero sé que puedo hacer alguna diferencia en la vida de alguien”.
Con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca en 2021, algunas políticas de Trump fueron revertidas. Se canceló el programa “Permanecer en México” y se restableció el DACA. Sin embargo, la administración Biden ha sido criticada por mantener algunas medidas restrictivas, como el uso del Título 42, una normativa que permite la expulsión inmediata de migrantes bajo el pretexto de la salud pública debido al COVID-19. Además, la presión política y el aumento de cruces fronterizos han llevado a Biden a reforzar la seguridad en la frontera y a negociar con México y otros países centroamericanos para frenar la migración.
¿Pueden las redes sociales influir en la política migratoria?
López está convencida de que las redes sociales pueden tener un impacto real en la percepción pública y en la formulación de políticas migratorias.“Las redes sociales ya han demostrado ser una herramienta poderosa para generar conciencia y presionar a los que toman las decisiones“, argumenta. Ejemplos recientes, como la presión digital para frenar las deportaciones de DACA, demuestran que la movilización en redes sociales puede traducirse en cambios tangibles. Sin embargo, el “miedo sigue siendo un obstáculo”. Muchos migrantes, especialmente los indocumentados, temen hablar y hacer valer sus derechos. Para López, el desafío más grande del movimiento anti-deportación es asegurarse de que todos los inmigrantes tengan acceso a la información y a los recursos legales.
Mientras las deportaciones continúen y las leyes sigan afectando a miles de familias, activistas como Ken López seguirán utilizando las redes sociales para exponer injusticias y presionar por un cambio.“La lucha contra las deportaciones continuará mientras el sistema siga siendo injusto. Las redes sociales jugarán un papel aún mayor en exponer injusticias, movilizar comunidades y responsabilizar a los responsables“, concluye. En un contexto donde la narrativa sobre inmigración está en disputa, la voz de los activistas digitales se ha convertido en un factor clave en la lucha por los derechos de los migrantes en EE.UU.

